
Aria
Un estudio científico pero pragmático de la transpirabilidad del cáñamo y de la gestión del flujo de aire.
Hay una sensación que no conoces, y sin embargo reconoces. Es un momento. El momento en que el agua deja el cuerpo y se convierte en aire.
un experimento pragmático
Numerosos estudios científicos han confirmado en varias ocasiones la transpirabilidad del cáñamo. Pero, ¿cómo demostrarla de forma intuitiva? A través de un experimento de condensación: midiendo el peso del vapor de agua que atraviesa distintos tejidos en el transcurso de 10 minutos.
Cuanto mayor es el peso del agua, más transpirable es el tejido. Es exactamente lo que ocurre cuando sudamos. Nuestro cuerpo libera sudor sobre la piel, y este se evapora más rápidamente cuando el tejido en contacto con la piel no lo retiene.
los resultados
Utilizando esta técnica, hemos comparado camisetas similares de lino y algodón con nuestras camisetas Burro Canapa® e Iperleggera. Cuanto más pesado era el capuchón después de 10 minutos, más transpirable era la camiseta.
Nuestra camiseta Burro Canapa® es al menos un 20% más transpirable que las camisetas más ligeras de algodón y lino. Nuestra Iperleggera, en cambio, es hasta un 30% más transpirable que las camisetas comparables de lino y algodón.
la ciencia
La capacidad de un tejido para transpirar depende de muchos factores: de cómo está tejido, de cuán compacto es y de los tratamientos a los que ha sido sometido. Pero es la propia fibra la que marca la mayor diferencia. Basta observarla al microscopio.
Una fibra sintética es, en esencia, un hilo de plástico: liso, compacto y cerrado. El agua simplemente resbala sobre su superficie.
El cáñamo es lo opuesto. Es hueco en el interior, como una pajita, y su superficie está recorrida por pequeños surcos. Esta estructura hace dos cosas. Aleja el sudor de la piel, guiándolo hacia el exterior a lo largo de la fibra. Aún más importante, absorbe el vapor de agua en la propia fibra antes de que se transforme en sudor. Por eso el tejido permanece seco al tacto y no crea esa sensación pegajosa.
El cáñamo también disipa rápidamente el calor, así que al contacto da una sensación de frescor. Por eso, en verano, la diferencia se nota enseguida.
Muy pocas otras fibras pueden competir. La lana merino es la otra gran referencia en transpirabilidad, con un funcionamiento distinto pero igualmente eficaz.